Estudio los sistemas fundamentales de cooperación, porque creo que encierran la clave para enfrentar las grandes crisis de la sociedad.
En 2026 pienso organizar y publicar todo lo que aprendí. Antes, escribí algunos adelantos en filosofiadelfuturo.com y txt.networkismo.com.
Mi mejor presentación es un ensayo sobre el problema más importante que quiero resolver.
Más abajo podés ver mi recorrido año a año.
Desde la adolescencia, entender la sociedad para transformarla orienta mi vida.
Encontraba que el marxismo tenía problemas críticos y me propuse buscar un modelo más adecuado.
Decidí estudiar filosofía por su generalidad y porque Marx se había formado en filosofía.
Egresé del colegio San Andrés.
Obtuve el mejor promedio masculino en los exámenes IB (bachillerato internacional).
Obtuve el premio al mejor rendimiento en Física.
Fui el presidente del Student Council más joven de la historia del colegio (cursando el penúltimo año).
El marxismo entendía la determinación de la cultura por lo económico demasiado linealmente.
De ahí nacían sus problemas centrales.
Decidí estudiar psicología porque la relación cerebro-mente parecía importante para entender mejor esa relación.
Empecé a leer manuales de toda disciplina que pudiera ayudar a entender la sociedad.
Cursé el ciclo básico de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires
Dos canciones que escribí superaron el millón de reproducciones
Mi banda obtuvo la segunda canción más viral del verano en Spotify
En psicología, me interesaban más los modelos computacionales que las observaciones concretas, por ser más extrapolables. Decidí cambiarme a la carrera de computación al año siguiente.
Ese año, aprender perspectivas científicas y críticas posmodernas al mismo tiempo me obligó a reflexionar profundamente sobre epistemología
Cursaba dos carreras en paralelo, desde la mañana hasta la noche:
El primer año de Psicología en la Universidad de Palermo
El primer año de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires
Donde obtuve la nota máxima en todas las asignaturas.
Parecía imposible comprender los fundamentos de la sociedad sin interdisciplina
Además, la carrera pasaba por alto problemas candentes (ligados a la IA, internet, información, bioingeniería, etc)
Por eso formé un grupo interdisciplinario que supliera esa falta
Como ejercicio, me propuse interpretar todos los temas de computación como si fueran corrientes e ideas filosóficas
Impulsé el grupo “Filosofía del Futuro” para trabajar interdisciplinariamente en problemas filosóficos de vanguardia.
La iniciativa fue bien recibida por compañeros talentosos (varios participantes asistirían después a universidades de élite global)
Inicié la carrera de computación y continué estudiando filosofía, procurando mantener un rendimiento excelente en ambas carreras.
Todavía consideraba que la mente era relevante para mi problema
Me obsesionaban el “problema difícil de la conciencia”, y de qué se trata un modelo o una representación. Leí GEB y me maravilló, pero no me convenció.
Asistí a reuniones de grupos académicos sobre lógica, filosofía de la mente y filosofía de la tecnología, que no me satisficieron
Sentía que, en general, se partía de fundamentos teóricos poco fértiles.
Organicé el primer curso de Filosofía de la Inteligencia Artificial en mi facultad
Participé en diversos congresos nacionales e internacionales de filosofía
Continué estudiando filosofía y computación en paralelo
Tuve una breve pero divertidísima incursión en el humor gráfico
Habitar espacios de development intelectual fuera de la academia fue muy formativo
Encontré que el lenguaje de la teoría general de sistemas y los sistemas complejos era parte de lo que necesitaba
Asistí a un curso de doctorado de biología sintética y a una materia introducción a la biología celular en la Facultad de Ciencias Naturales (UBA) y me encantó.
Participé en la primera residencia de la red latinoamericana de tecnologías libres en Río Grande do Sul
De regreso, impulsé el Proyecto Boid, un laboratorio de hardware libre en la facultad de ciencias exactas
El proyecto fue declarado de interés cultural por la Ciudad de Buenos Aires y obtuvo la beca de Mecenazgo Cultural
Filosofía del Futuro lanzó su blog
Representé a la Facultad de Filosofía en el panel de estudiantes del laboratorio Citep sobre IA.
En 2020 tuve un punto de inflexión, cuando un mentor me explicó que priorizar la excelencia académica puede entorpecer la búsqueda intelectual
Hasta entonces, había tenido sólo dos 9s en filosofía y en computación. Me habían irritado porque buscaba un promedio perfecto.
Desde entonces, pasé a centrarme en mi búsqueda intelectual
En 2020 anoté cómo algunas nociones computacionales permitían disolver dos incomodidades teóricas: el problema difícil de la conciencia y el antirrealismo radical.
Nunca publiqué aquellas notas, pero fueron bases epistemológicas necesarias
Terminé de cursar computación en 4 años (una carrera de 6 años) estudiando filosofía en paralelo.
Armé una reedición virtual del curso de Filosofía de la Inteligencia Artificial, con participación de invitados expertos y miles de asistentes
Dicté charlas de divulgación científica y filosófica para Instituto Baikal, Ekoparty, Di Tella y otros.
Tras avances importantes, la pandemia de Covid-19 frenó la apertura del laboratorio Boid
Pausé la carrera de filosofía para no cursar el último año en forma virtual. Todavía no la retomé
Encontré que la clave para responder mis preguntas era el trabajo de Axelrod sobre la cooperación
Empecé a escribir algunas ideas en dos libros inéditos
En Cordura 2100 organicé varios relatos que problematizaban los paradigmas marxista y liberal
En Neocinismo organicé ideas sobre la utilidad de las emociones en la cooperación, contra la autoayuda tradicional
Participé de un proyecto de construcción de tecnologías libres para monitoreo de suelos en una cooperativa agroecológica en Mendoza
Reorientamos el proyecto Boid para monitorear la ventilación de ambientes con sensores de CO2, por el contexto de emergencia sanitaria.
Compartí la experiencia en el ciclo de charlas “Ciencia para ventilar” organizado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Educación
Empecé a trabajar part-time como redactor técnico para Faraday, una plataforma de seguimiento de ciberseguridad
Escribí algunos aprendizajes en el libro inédito La revolución es una red:
1 - Las jerarquías emergen para permitir la cooperación en grupos grandes y generan la concentración de poder
2 - Las jerarquías evolucionan según patrones que ayudan a explicar el presente y la historia de los sistemas económicos
Empecé a trabajar como redactor técnico para la startup Interview Query, plataforma para aprender ciencia de datos
Aprendí que el trabajo de Axelrod sobre las emociones podía extenderse para comprender mejor a la cultura
Observé que estas ideas podían usarse para diseñar una red social más amigable, experimento que ensayaría al año siguiente
Pasé a dirigir el área de marketing de Interview Query, en forma full-time
Planificaba y supervisaba el desarrollo de funcionalidades del producto
Elaboraba análisis de datos de tráfico y uso de la plataforma
Guiaba y supervisaba la producción de cursos, textos técnicos y ejercicios de ciencia de datos
Redacté el grueso de mis ideas en libros más accesibles, cuyos borradores están disponibles
En Patrones resumí cómo la evolución de las jerarquías permite comprender mejor la macrohistoria de los sistemas económicos
En Nodos resumí cómo la visión redista de las emociones permite comprender mejor las epidemias de malestar emocional
En La reforestación social propuse redes alternativas que apuntan a resolver grandes problemas sociales en forma emergente
Trabajé en organizar las diversas ideas en un paradigma integral
Desarrollé Ronda, un experimento de red social para escritores, basado en descentralizar la atención
Al principio creció rápido por boca-a-boca y fue muy bien recibida.
Sin embargo, participar requería demasiado esfuerzo y tuvo baja retención de usuarios
La red social dejó de funcionar a fin de año
Me centré en el dilema central:
La cooperación humana se sostiene, en última instancia, en cuatro tipos de sistemas: reciprocidad, reconocimiento, mercado y jerarquías.
Hasta ahora, sólo el mercado y las jerarquías funcionan en grandes escalas.
El mercado lleva al individualismo, mientras que las jerarquías pueden concentrar arbitrariamente el poder. Los grandes problemas de la actualidad nacen de este dilema central.
Es posible sembrar un nuevo sistema de cooperación que evite el dilema central.
Empecé a elaborar pruebas de concepto de sistemas de cooperación alternativos
Dicté el curso El paradigma de la red, donde presenté integralmente un marco teórico para entender la sociedad basado en los tejidos de cooperación.
Redacté un primer borrador del ensayo El quinto tejido que resume mis aprendizajes centrales